De las líneas de producción de Mercedes-Benz a montar sistemas de IA para negocios reales. Mismo trabajo, distintas máquinas.
Me llamo Álvaro López. Soy de Vitoria-Gasteiz. Ingeniero automatista de formación.
Trabajé en Mercedes-Benz Vitoria y en Michelin. Mi trabajo era hacer que las fábricas produjeran más con menos fallos. Robots, líneas de producción, optimización de tiempos. Lo típico cuando tu oficina tiene brazos mecánicos en vez de escritorios.
Un día decidí que prefería automatizar mi propia vida antes que la de una multinacional.
Monté mi negocio. Y apliqué exactamente lo mismo que hacía en las fábricas, pero con inteligencia artificial: contenido, clientes, marketing, facturación, agenda, seguimiento. Todo sistematizado. Una persona haciendo el trabajo de cinco.
No es una frase bonita. Es mi lunes por la mañana.
No porque tenga un título de "experto en IA" de un curso de fin de semana.
Sino porque llevo años automatizando cosas. Primero en fábricas de verdad, con robots de verdad, donde un error para una línea de producción entera. Ahí aprendes rápido.
Automatización industrial y optimización de procesos productivos. Líneas de montaje reales donde un fallo tiene coste inmediato y medible.
Ingeniería de producción y sistemas automatizados. Misma lógica, distinta escala. La obsesión por el desperdicio cero viene de aquí.
Lo gestiono íntegramente con IA. Desde la captación de clientes hasta la facturación. Es mi laboratorio y mi mejor carta de presentación.
Cuando te digo que puedo automatizar tu negocio, no es teoría. Es lo que hago todos los días con el mío.
No te vendo un software que nadie sabe usar. No te dejo un PowerPoint con "recomendaciones estratégicas". Te lo monto, te lo pruebo, te lo explico y te lo dejo funcionando.
Qué haces desde que abres el ordenador hasta que lo cierras. Sin filtros, sin preparar nada. Lo que más tiempo te roba, eso es lo que atacamos primero.
Si lo que necesitas es contratar a una persona en vez de automatizar, te lo digo. Prefiero que me pagues menos y que el resultado sea real.
Con datos reales de tu empresa. Tú lo pruebas. Tienes 30 días de soporte para que no te quedes tirado.
Cuando no estoy automatizando empresas, estoy con Dante. Es un Malinois belga. Eso significa que tiene más energía que la mayoría de mis clientes y que me obliga a salir de casa aunque llueva.
También tengo un negocio de adiestramiento canino que gestiono con IA. Porque sí, también automaticé eso.
No soy un consultor que da consejos desde un despacho. Soy alguien que se come sus propios problemas, los resuelve con sistemas, y luego te ayuda a hacer lo mismo.
30 minutos. Me cuentas qué haces cada día. Yo te digo cuántas horas puedes recuperar.
Sin compromiso. Sin presión. Sin follow-ups agresivos.